La comunicación interna está cambiando su orientación, proyección y ubicación en las organizaciones. En el XI Congreso Iberoamericano de Comunicación Interna, celebrado el 28 y 29 de septiembre en República Dominicana, se analizó en profundidad cómo esta disciplina contribuye a que las empresas e instituciones avancen y las personas encuentren sentido en lo que hacen dentro de ellas.

Después de escuchar experiencias de distintos colegas de Iberoamérica, comparto cinco ideas que se conectaron a lo largo del Congreso y que conviene llevar a nuestras organizaciones y a la reflexión sobre esta profesión.

Además, accede aquí a una memoria de todas las conferencias y los paneles del Congreso. Haz clic.

1. La comunicación interna demuestra su aporte al negocio

La comunicación interna necesita comprender la estrategia y conocer el negocio para conectar sus acciones con resultados concretos. Maximiliano Blanc y Rodrigo Chávarri plantearon, desde experiencias distintas, que comunicar con intención significa comprender qué busca la organización e impulsar la contribución de cada empleado.

Susana Casal llevó la conversación a la medición. Para definir qué medir, propuso empezar con tres preguntas: ¿para qué hacemos esta acción?, ¿qué esperamos que ocurra? y ¿cómo sabremos si ocurre? Los indicadores adquieren sentido cuando revelan el aporte de la comunicación, desde el alcance de una actividad hasta sus efectos en los comportamientos y el negocio.

Celeste Bernal presentó la comunicación interna como una capacidad estratégica que supera su función operativa. Su metáfora de la voz organizacional conectó la estrategia con el tono, la cultura con el timbre y la coherencia con la resonancia. En los paneles también se destacó la importancia de ubicar esta función cerca de la estrategia y de las personas: desde allí conecta prioridades, da consistencia a los mensajes y participa en las conversaciones donde se toman decisiones.

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2. Escuchar primero

Antes de definir una campaña, escoger un canal o afrontar un reto, conviene conocer la experiencia de las personas. Verónica Lombardo contó que, ante una solicitud para crear una iniciativa de marca empleadora, revisó las entrevistas de salida y las reseñas de quienes habían trabajado en la organización. Quería comprender esa experiencia antes de proponer una estrategia que fuera más allá de informar.

Lelia Zapata presentó la auditoría como punto de partida para una estrategia de comunicación interna. Su método combina escucha digital y presencial, conversaciones con los equipos y herramientas de diagnóstico, como los seis sombreros de Edward de Bono, para encontrar las causas de una situación. Tener algunos canales disponibles no significa que la organización esté escuchando y comprendiendo.

Ceci del Valle y Maripily Berroa también nos invitaron a mirar más allá de los síntomas. Una acción comunicativa puede atender un problema visible y dejar intactas las condiciones que lo producen. Escuchar permite comprender qué necesitan las personas y cómo viven su experiencia en la organización.

3. La cultura se construye en la experiencia cotidiana

La cultura se expresa en las decisiones, las relaciones y los comportamientos que se repiten. También posibilita que la estrategia se convierta en una experiencia concreta para quienes trabajan y se relacionan con la organización.

Carlos Romero, CEO de Planeta Azul, habló de la cultura como una ventaja competitiva y diferencial, y destacó el papel de los líderes para sostenerla y compartirla. Xiomara Herrera relacionó la experiencia interna con la reputación: cuando existe distancia entre lo que una empresa dice de sí misma y lo que viven sus colaboradores, esa brecha también impacta la percepción externa.

Hay una paradoja que aparece en el Edelman Trust Barometer 2026: el 78 % de las personas encuestadas confía en su empleador. Sin embargo, esta confianza interna no necesariamente se traduce en un impacto positivo en la reputación. Es decir, ¿falta gestión para conectar esas dos variables?

4. La tecnología acelera la comunicación; el criterio sigue siendo humano

La inteligencia artificial agiliza tareas y adapta contenidos con más rapidez. Maximiliano Blanc habló de mensajes hiperpersonalizados y de la automatización de tareas operativas. Verónica Lombardo resumió un límite importante: el criterio no se terceriza. Por eso, tienden a automatizarse las tareas muy transaccionales que exigen mucho esfuerzo operativo y aportan poco valor estratégico.

El tiempo que libera la tecnología abre espacio para conversar con los equipos, comprender sus necesidades y conocer mejor el negocio.

La oportunidad está en integrar estas herramientas con una comprensión real de la cultura y de la experiencia de quienes reciben esos mensajes. Asimismo, se percibe una amenaza directa a los empleos más operativos de comunicación interna por el uso de la automatización y la inteligencia artificial.

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5. Comunicar y gestionar el cambio

En una transformación, la comunicación moviliza comportamientos y cumple un rol activo en la gestión del cambio. Oscar Ysla propuso llevar el discurso a la práctica y definir qué comportamientos busca impulsar cada intervención comunicativa. Camila Hasbún, desde la seguridad psicológica, mostró cómo las condiciones para preguntar, aprender, expresar desacuerdos y reconocer errores influyen en la capacidad de los equipos para avanzar, desarrollarse y cumplir sus objetivos.

En mi conferencia, Cien años de cambio: las historias que no te contaron; recorrí distintas ideas sobre cómo se vive y se impulsa una transformación desde la comunicación. La historia de cada cambio incluye conversaciones, entendimiento, decisiones y fuerzas que impulsan o frenan el avance. Comprenderlas permite acompañar mejor a las personas involucradas. La transparencia y la confianza son aceleradores clave.

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Para reflexionar

El Congreso dejó una conversación amplia sobre el valor de nuestra profesión: su relación con el negocio, la cultura, la tecnología y la experiencia de los empleados. Cuando la comunicación interna acompaña la estrategia y al liderazgo, su aporte gana visibilidad y se conecta con los resultados de la organización.

Para abordar el diseño de nuestros planes y estrategias de comunicación interna, queda una pregunta disparadora, potente y sencilla: ¿qué necesitan comprender o hacer los colaboradores para impulsar la estrategia, responder a una crisis o atender una necesidad del negocio?

Aprovecho para agradecer a la Asociación Dominicana de Comunicación Interna y al equipo de #DialogusCIpor hacer posible este espacio, donde pudimos poner en común estas reflexiones y conectar con más de 200 profesionales de la región. Asimismo, la Universidad PUCMM fue una gran anfitriona para todos los asistentes.

Si quieres participar de la comunidad de #DialogusCI, escríbeme aquí. 

Notas al pie

1. Al cierre de mi conferencia, algunas personas destacaron dos ideas útiles para impulsar los cambios que viven hoy: construir el camino junto con quienes están involucrados o se ven impactados, e identificar las fuerzas que impulsan o frenan el cambio (intereses, emociones, creencias, entre otras). Ambas han sido claves en nuestros proyectos en Olivia Consultoría.

2. En la clausura se entregó el Premio a la Excelencia en Comunicación Interna a Maximiliano Blanc, de Argentina, en reconocimiento a su trayectoria de más de 30 años impulsando esta disciplina.

3. Buenos Aires, Argentina, será la sede del XII Congreso Iberoamericano de Comunicación Interna (2027), uno de los escenarios clave de esta disciplina en el mundo.


Espero que esta entrada te sea muy útil. Para ver otros artículos, puedes visitar mi blog Función C, haciendo clic aquí.