Hay una creencia muy arraigada en las organizaciones, sobre lo indispensable que es tener una personalidad dominante y extrovertida (influyente) para ser líderes naturales. Y no solo no es cierta, sino que es perjudicial.
El liderazgo natural se puede ejercer de muchas otras formas, impulsándolo de las fortalezas de las personas e, incluso, fuera de un cargo de coordinación, jefatura, gerencia o dirección.
Ahora, si bien es cierto que para los roles de toma de decisiones y relacionamiento, sí es necesario un perfil con dominancia y extroversión, hay muchas posiciones de liderazgo que requieren diferentes miradas y perspectivas. Todos podemos ser líderes.

En este marco, es importante potencializar el liderazgo natural que tenemos de acuerdo a nuestra personalidad.
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El liderazgo natural en otros perfiles
Para Warren Bennis, experto quien nos dejó en 2014, el liderazgo es “la habilidad de influir en las personas sin depender de la autoridad formal” y se puede influir en las personas de muchas formas que son afines a diversos tipos de personalidad.
Por ello, les comparto la mejor forma de ejercer el liderazgo para 4 tipos de personalidades que no asociamos con esta cualidad y que nos presenta PDA® Internacional, una reconocida herramienta de análisis de personalidad:
- Perfil lógico: a esta personalidad le gusta trabajar en resolver problemas a través de analizar y generar conocimiento. Disfruta de ambientes armoniosos donde puede trabajar solo.
Su liderazgo natural puede influir en equipos donde sus objetivos principales estén relacionados con el detalle y la calidad. Dar ejemplo será su herramienta más poderosa de liderazgo.
- Perfil calmo: son personas que les gusta trabajar en grupos pequeños, que conocen y buscan la calidad en lo que hacen. Disfrutan cuando tienen tiempo para hacer las cosas bien y enfocarse en el detalle.
Su liderazgo natural les facilita liderar proyectos de largo aliento, donde con paciencia y persistencia equilibrarán el ambiente, manejarán la presión y cumplirán los objetivos colectivos.
- Perfil preciso: en esta orientación encontramos personas que se desenvuelven bien en ambientes o roles muy estructurados. Necesitan percibir que están haciendo las cosas bien.
Su liderazgo natural les destaca la habilidad para expresarse de forma clara. Exploran toda la información disponible para guiar a su equipo y acercarlos a la perfección. Les gusta tomar decisiones objetivas.
- Perfil receptivo: a los receptivos se les facilita trabajar individualmente o en grupos pequeños con fuertes lazos de confianza. Disfrutan de ambientes armoniosos, sin presión.
Su liderazgo natural es empático y con altísima capacidad de escucha. Trabajan para que sus equipos y proyectos avancen con armonía y cumpliendo los compromisos en un entorno estructurado.

Si te identificas con uno de estos perfiles o conoces personas con estas características, ahora sabes del liderazgo natural potencial que tienes o que te rodea. Motivar y alentar el desarrollo del liderazgo desde diferentes perspectivas enriquece la gestión de nuestras organizaciones.
*PDA® es una herramienta de análisis de personalidad que se basa en las teorías de William Marston, al igual que el DISC®. Básicamente, el PDA®, a través de una encuesta, hace un análisis que mide cuatro variables principales que incluyen el riesgo, la extroversión, la paciencia y el cumplimiento de normas.
Marston publicó en 1928 ‘Emotions of Normal People’,donde explicaba que los seres humanos tenemos matices, pero enmarcadas en dos tipos de reacción básica: proactivo o de acercamiento y reactivo o de evitación. Además, descubrió que estas reacciones se dan en dos tipos de ambientes: favorables o desfavorables.
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